fin de semana de análisis en reportur

Las OTAS, a paraísos fiscales para aventajar a agencias físicas

Se acerca una mega OTA que incluya la oferta de Airbnb
La última hora transforma el revenue management
La fórmula de las OTAs para aún más dominio: vender experiencias

Pedro José Cacho | 9 de diciembre de 2017 Deja un comentario


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Tributar en paraísos fiscales se ha convertido en probablemente la mayor ventaja para las grandes agencias online respecto a las minoristas físicas, ya que en un negocio de tan escaso margen, esta diferencia en el pago de impuestos se convierte en un factor clave a la hora de ofertar mejores precios, como desgrana esta sección Fin de semana de análisis en REPORTUR.

Muchas veces se ha apuntado que el gran beneficio que se apuntaban las OTAs respecto a las agencias tradicionales venía a sus menores costes de estructura y de personal, pero hoy se considera que la tributación en países de fiscalidad baja es el gran diferencial entre ambos modelos.

El grueso de OTAs se han convertido en un modelo también de escasos márgenes, debido a sus ingentes inversiones en marketing y tecnología, pero su modelo internacionalizado y la permisividad de las autoridades les ha permitido jugar la baza de tributar en Estados que acogen a muchas multinacionales de Internet.

Las economías de escala han hecho el resto, y han creado sobre todos dos gigantes —Booking.com y Expedia—, o tres si se incluye a Airbnb, con la coincidencia entre ellas en declarar el grueso de sus beneficios en zonas impositivas favorables como Delaware o Ámsterdam.

BOOKING. La OTA de Priceline factura las comisiones por servicio en España a través de la firma holandesa Booking.com International NV, con sede en Ámsterdam, pese a que tiene una sociedad en Barcelona: Bookings Hispánica. Desde Booking aseguraron a elEconomista que “como compañía holandesa fundada y con sede central en Ámsterdam desde hace 20 años, Booking.com paga impuestos en los Países Bajos de acuerdo a las leyes tanto holandesas como europeas”.

Las últimas cuentas presentadas por la sociedad mercantil radicada en Barcelona corresponden a 2015, cuando declaró unos ingresos de 21,7 millones y un beneficio bruto de 10,1 millones, por los que pagó al fisco 2,8 millones. En su informe anual detalla que su actividad no consiste sin embargo en la gestión de las comisiones por ventas, que se hacen a través de Holanda, sino en la prestación de servicios de apoyo y promoción a la matriz de Ámsterdam, por los que factura a ésta los gastos.

Cabe recordar, como reveló preferente.com, que hace un año las autoridades francesas reclaman a Booking.com un monto de 356 millones de euros por impuestos pendientes de pago, tras una auditoría sobre las cuentas de la OTA de Priceline entre 2003 y 2012.

EXPEDIA. Expedia, de su lado cuenta también con una filial en España, Expedia Spain, que pertenece al grupo estadounidense del mismo nombre, con matriz en Delaware, un Estado de baja tributación. El 5 febrero de 2016, la totalidad de las acciones de la española, que dependían de la matriz americana, fueron transmitidas a EXP Holdings Luxembourg, un firma luxemburguesa desde la que se gestiona el negocio.

En 2015 la española declaró ingresos de 8,4 millones y un beneficio bruto de 616.897 euros, pagando a Hacienda 178.284 euros. En sus cuentas la firma admite que tiene por objeto social proporcionar servicios de apoyo al Grupo Expedia, por lo que cobra luego una comisión. El grupo mantiene que “Expedia es una corporación global que opera en docenas de países y cumplimos con las leyes aplicables en cada uno de esos países”. Según una portavoz, “creemos que los diversos impuestos que pagamos son apropiados conforme a las operaciones en cada país”.

Rumbo, por su parte, integrada en el grupo Lastminute.com, propietario también Bravofly, Volagratis y Jetcost y cuya matriz está en Suiza. Hasta 2015 la firma tenía una sociedad en España, Lastminute Network, cuya actividad era la venta y gestión de reservas online.  Desde entonces, la OTA opera a través de Red Universal de Markting y Booking Online, cuyas acciones pertenecen a Bravoventure, pero cuya sociedad dominante es la suiza Bravonext.

AIRBNB. Airbnb que generó decenas de millones de euros en España el año pasado, sólo pagó 55.211 euros por el impuesto de sociedades, tras reconocer una facturación de apenas 2,92 millones de euros por trabajos de promoción y marketing en su filial española. La totalidad del negocio se factura en irlanda a través de Airbnb Ireland, con una estructura societaria en el paraíso fiscal de Jersey, en el canal de la mancha.

Según el registro mercantil irlandés, la empresa estaría facturando en España y otros países europeos a través de dicho país, que ya cuenta con baja tributación, y según revela El Economista lo estaría haciendo a su vez a través de un “complejo entramado societario” en la isla de Jersey. Situada al oeste de la costa normanda y francesa, se encuentra bajo la jurisdicción británica y está considerada como el mayor refugio fiscal del mundo, por encima de las Islas Caimán según el Global Financial Centres Index.

Por su parte, Airbnb asegura que paga todos los impuestos que debe en “todos los lugares en los que opera”, aunque evita pronunciarse, según El Economista, sobre dichos paraísos fiscales. La empresa afirma que incluso ha llevado a cabo “actuaciones que facilitan que los anfitriones paguen todos los impuestos que deben”.

LOGITRAVEL. El grupo turístico propiedad de Ovidio Andrés está buscando ampliar su presencia en Dubai y Uruguay para tratar de beneficiarse de las ventajas fiscales de ambas zonas. Logitravel envío al emirato del Golfo hace un tiempo a uno de sus hombres fuertes, Samuel Selma, después de la investigación al conglomerado por su tributación en Canarias.

La OTA, que ahora intenta desembarcar en la hotelería con establecimiento en Torremolinos, lleva tiempo acusando una baja rentabilidad, lo que le ha empujado a buscar su entrada en nuevas líneas de negocio así como extender su actividad en países donde las tasas impositivas son más bajas.

BRUSELAS. Ante ello, Gran Bretaña lidera una iniciativa junto a España, Alemania e Italia para luchar porque las grandes empresas tecnológicas tributen dentro de los países donde generan ingresos. Lo quieren llevar a cabo a través de un tipo de “impuesto equitativo” que se aplique sobre la facturación y refleje lo que las compañías deberían estar pagando “en concepto de impuesto de Sociedades”, según relató El Mundo.

En España casi la mitad de lo que se vende a través de Internet se factura fuera de nuestras fronteras. De acuerdo con el último informe de la CNMC los sectores de actividad con mayores ingresos son las agencias de viajes y operadores turísticos, que representan en conjunto el 10,7% de la facturación total.

Desde la Unión Europea aseguran que “es un enorme desafío” gravar apropiadamente a las empresas “que operan en la economía digital”. El documento en la agenda del Ecofin destaca que “No debemos seguir aceptando que esas empresas hagan negocios en Europa mientras pagan mínimas cantidades en concepto de impuestos a nuestras Haciendas”. Por ello, piden a la Comisión que “explore opciones legales y soluciones efectivas sobre la idea de establecer un impuesto igualador sobre la facturación generada en Europa por las compañías digitales”.


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