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La hotelería caribeña se ralentiza ante el ‘boom’ de nuevas camas


A. Salinas | Cancún | 29 de abril de 2017 Deja un comentario


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La ocupación y los precios encadenan meses de bajada interanual en los principales destinos del Caribe, lo que se atribuye a las varias aperturas de nuevos complejos hoteleros, así como a la creciente oferta ilegal también en estos destinos de playa, como al cierto parón en las reservas desde el principal mercado que es Estados Unidos tras la conmoción que ha supuesto que alcance la presidencia una persona tan impredecible como Donald Trump, como desgrana esta sección Fin de semana de análisis en REPORTUR.

Tanto en Cancún y Riviera Maya como en Punta Cana el número de nuevas habitaciones abiertas en los últimos meses se ha disparado, fruto del ‘boom’ de proyectos que decidieron hacerse en estos años de oro para el turismo caribeño, en los que cada temporada se mejoraban ostensiblemente las cifras de los ejercicios anteriores.

En Cancún y Riviera Maya ha habido un ‘boom’ de aperturas, especialmente en la zona norte de Playa Mujeres, y también en los alrededores de Playa del Carmen, mientras otras construcciones siguen avanzando, de forma que se añadirán miles de habitaciones al destino en un contexto de demanda estancada.

A ello se le une el crecimiento de la oferta ilegal como proveedor de alojamiento extrahotelero, que como reveló REPORTUR.mx, solo en Cancún y en Puerto Morelos ya se contabilizan unas 5.000 habitaciones de este tipo que operan al margen de la ley, sobre las cerca de 40.000 que hay en el destino, más otras tantas en Riviera Maya.

En el caso de Punta Cana, se estima que las nuevas aperturas recientes han supuesto la entrada en el mercado de unas 3.000 habitaciones para un destino que ronda las 60.000, lo que en un contexto de demanda estancada se ha traducido en menores ocupaciones y también menores tarifas.

TRUMP. Además, la venta de viajes al Caribe desde Estados Unidos, el primer mercado de la región, ha sufrido un freno desde las elecciones que ganó Donald Trump, según ha venido asegurando varios hoteleros, que achacaron esta ralentización a la incertidumbre que ha traído el nuevo presidente estadounidense.

Este fenómeno contrasta con lo que ocurre habitualmente con las elecciones, que frena el consumo en las semanas previas pero que una vez celebradas el ritmo del cliente vuelve a su normalidad, aunque esta vez, por lo inesperado y desconcertante del resultado, no está siendo así.

De ese mismo modo también lo ha corroborado el buscador de viajes Kayak, aunque en su caso de pasajeros hacia Estados Unidos, pues ha registrado un descenso del 37% en las búsquedas de viajes al país norteamericano desde naciones europeas el 20 de enero, coincidiendo con el día de la toma de posesión de Donald Trump como nuevo presidente de Estados Unidos.

En una nota de prensa, la plataforma señala que los datos se basan en búsquedas realizadas para viajar a los EEUU, con origen en Europa, hechas en cualquier web europea de Kayak entre el 1 de enero y el 19 de enero, y se han comparado con los datos del 20 de enero para viajar cualquier día del mes.

“No cabe duda de que la polémica toma de posesión del nuevo presidente no deja indiferente a nadie, lo cual se refleja notablemente en el descenso del interés en viajar a Estados Unidos desde los países europeos”, recalcan desde la plataforma. A este análisis se ha unido fabricante aeronáutico europeo Airbus, que ha alertado sobre lo que considera una “peligrosa nueva fase” caracterizada por la amenaza del Brexit y las políticas de la nueva administración estadounidense liderada por Donald Trump.

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CUBA. En el tercer mayor destino caribeño, en Cuba, también se está viviendo una contención tras una espectacular pasada primavera, y de hecho la multitud de aviones puestos desde Estados Unidos ha tenido que verse recortada ante las bajas ocupaciones.

El director general de Blue Diamond Resorts, Jordi Pelfort, reveló en declaraciones a REPORTUR.mx que el impacto en la industria turística de las políticas del presidente estadounidense Donald Trump se ceñirán especialmente a México y Cuba.

“Sin duda hay una incertidumbre sobre la política que Trump va a aplicar en muchos de los países donde estamos trabajando. Nosotros como segunda empresa en Cuba estamos muy a la expectativa de lo que pueda hacer Trump para los intereses en Cuba. Con el tema de México, personalmente creo que no vamos a tener muchos cambios, pero hay que seguirlo, y de los 9 países de los que estamos en el Caribe, probablemente son los dos destinos en los que el efecto Trump pudiera de una u otra manera ser importante”, reveló el responsable de la cadena hotelera de Sunwing.

En esa misma línea también opinó el presidente de Meliá, Gabriel Escarrer, quien destacó en Fitur la incertidumbre que supone la llegada de Donald Trump a la presidencia de los EEUU, lo que “puede incidir en las relaciones internacionales, sobre todo con México y la apertura o no con Cuba”.

No obstante, dos de las grandes hoteleras estadounidenses, Marriott y Hyatt, buscan crecer en Cuba, y tienen en su mira el Hotel Plaza de La Habana Vieja, lo que revelaría que el presidente de la potencia americana, Donald Trump, podría no revertir el deshielo iniciado por su antecesor en el cargo Barack Obama.

Según pudo saber REPORTUR.com de fuentes hoteleras, Marriott y Hyatt habrían manifestado interés por el emblemático Hotel Plaza de La Habana, cercano al Capitolio y situado entre el hotel Parque Central de Iberostar y el futuro Kempinski, luego de que Starwood, recién adquirida por Marriott, se quedase con la gestión del Hotel Inglaterra también en la zona más atractiva de la capital cubana.

Este interés se produciría en paralelo a que Cuba haya sido el único de los países históricamente enfrentados a Estados Unidos al que Donald Trump no haya atacado desde que ganó las elecciones, al contrario de lo ocurrido con Irán, China o Venezuela, lo que ha llamado la atención.

IMPUESTOS. A todo ello, las elecciones del pasado 2016 en puntos clave del Caribe como en el estado mexicano Quintana Roo, donde se ubican Cancún y Riviera Maya, o como en República Dominicana, ha llevado que el aterrizaje en el poder de los nuevos Gobiernos hayan estado marcados por que los responsables de Hacienda hayan apuntado a los hoteleros para alertarles de una importante subida de impuestos.

Algunas declaraciones han tenido un tono claramente populista y han sido poco sensibles con quienes han sido decisivos en desarrollar las economías locales. El secretario de Finanzas de Quintana Roo llegó a llamar “evasores” y “defraudadores fiscales” a los hoteleros. Ello provocó un hondo malestar por el hecho de generalizar y estigmatizar a todo un gremio.

En Quintana Roo el nuevo Gobierno propone en su paquete presupuestal dos impuestos al sector turístico, pese a haber prometido lo contrario. Un tributo sería a los participantes de juegos y concursos, el cual se impondría directamente al cliente de casinos y sitios de apuestas. El otro gravamen solo se aplicaría para el municipio de Solidaridad, donde se encuentra la Riviera Maya, y se cobraría a los hoteleros, de 20 pesos mexicanos por cada cuarto-noche, es decir, alrededor de un dólar.

En el Pacífico mexicano, las autoridades también han emprendido unas medidas similares. Han elegido al Turismo como fuente principal de recaudación, y en Baja California Sur, donde se ubica Los Cabos, aprobaron un impuesto al turista extranjerode 350 pesos, equivalente a 15 dólares, a pesar de los argumentos que el sector empresarial en su contra.

En suma, las noticias que llegan del Caribe ya no son las de antaño para los hoteleros españoles, que concentran más de la mitad de camas en el destino, y que han capeado la crisis mejor que nadie gracias a su gran exposición y rentabilidad en ese enclave, ahora también amenazado con florecientes destinos alternativos.


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