OPINIÓN

Los peligros del Gobierno metido a hotelero


Mónica Llibre | 11 de enero de 2016 Deja un comentario


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El Gobierno mexicano querría convertirse en hotelero. Este medio reveló que el titular de la Secretaría de Turismo, Enrique de la Madrid, anunció que con miras a incentivar ciertos destinos del país, que no han podido despegar, se convertirá en accionista y socio en resorts, con una meta de 2,500 llaves hoteleras en destinos como Huatulco e Ixtapa (Revolución en la Sectur: se hace hotelero y será accionista de resorts). El ejecutivo azteca seguiría así lo realizado en otros países como España o Portugal, que con Paradores o Pousadas también supusieron la entrada del capital público como accionista hotelero con el fin de revitalizar destinos decaídos, aunque con una importante diferencia: se trataba en casi todos los casos de rescatar edificios históricos para darles un uso productivo en lugar de que cayeran en el deterioro. En el caso de España y Portugal, la fundación de las hoteleras públicas datan de los años 20 o los años 40, y el primer país quiere dejar la gestión de Paradores en manos privadas, siguiendo lo que hace más de una década hizo el gobierno luso con Pousadas. La inversión públicas en países capitalistas suele ceñirse a aquellos sectores donde para la iniciativa privada no es rentable participar, pero en un segmento como los resorts, que es de largo el más rentable de la hotelería, parece difícil justificar la necesidad, pero en el caso de México hay una salvedad, y es que al frente de este plan está Enrique de la Madrid, un político que representa lo mejor del país, y que entiende como pocos el financiamiento de la hotelería, con lo que en este caso particular cabe ser optimista porque, pese a las sospechas de competencia desleal que puedan surgir, el país podría obtener unas importantes plusvalías dentro de unos años de vender su participación.


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